Realismo en negro y gris
David trabaja principalmente en realismo negro y gris.
Su estilo se inclina hacia el hiperrealismo sin parecer fotográfico.
Sus tatuajes muestran una gran profundidad emocional.
Las formas se construyen con transiciones suaves y sombreado en capas.
Se evitan los contornos marcados.
El arte clásico y la escultura influyen en su obra.
A menudo utiliza una iluminación cinematográfica que crea profundidad y un impacto dramático.
Los fondos se difuminan suavemente en la piel.
El sujeto permanece claro y sin distracciones.
Habilidades
David demuestra una habilidad extraordinaria en el control tonal, logrando negros profundos que se mantienen nítidos, tonos medios ricos y reflejos brillantes, esenciales para que los tatuajes envejezcan con elegancia. Su capacidad para representar la piel es especialmente impresionante; captura la esencia de los poros, la suavidad y los pequeños defectos sin exagerar, lo que confiere un aspecto realista a sus retratos.
La forma en que retrata los ojos es digna de mención, ya que estos sirven como puntos focales en su obra, caracterizados por detalles nítidos, reflejos brillantes y resonancia emocional. Este nivel de realismo es constante en diversas texturas, incluyendo pelaje, plumas, tela, cabello y piedra, cada una de las cuales se distingue por la técnica más que por simples contornos.
En términos de composición,David demuestra un profundo conocimiento de la anatomía y el movimiento del cuerpo. Sus diseños envuelven a la perfección los brazos, las manos y los hombros, garantizando que resulten visualmente atractivos desde diferentes perspectivas. Incluso sleeve más intrincados sleeve mantienen una sensación de cohesión y equilibrio, evitando cualquier sensación de recarga.
Diseños
En cuanto al diseño, su trabajo está basado en historias y es simbólico. En lugar de imágenes decorativas, cada tattoo intencionado y significativo. Los temas recurrentes incluyen la espiritualidad, la justicia, el conflicto interior, la fuerza, la identidad y la dualidad. A menudo mezcla elementos, rostros humanos con animales, arquitectura con retratos, símbolos religiosos con realismo, utilizando técnicas como la doble exposición y superposiciones suaves para unificarlos a la perfección.
Hay un tono emocional constante en todos sus diseños: tranquilo, introspectivo, poderoso y comedido. Incluso los temas intensos (lobos, crucifixión, imágenes depredadoras) se tratan con control y dignidad, evitando el impacto visual.
